DevROI y Sostenibilidad: lo que no se mide, no perdura
- Felipe Londono
- 4 sept
- 2 Min. de lectura
Cuando hablamos de sostenibilidad pensamos en huella de carbono, energías limpias o economía circular. Y claro, todo eso importa. Pero hay un factor que sostiene cualquier estrategia de largo plazo: las personas.

No hay sostenibilidad sin talento. Porque son las personas quienes diseñan, implementan y sostienen las transformaciones.
Medir para creer
Las empresas invierten en formación, bienestar y liderazgo convencidas de que “las personas son su mayor activo”. Pero pocas pueden responder con claridad:
¿Qué retorno generan esas inversiones en términos sociales, organizacionales y financieros?
¿Cómo contribuyen al pilar social de los reportes ESG?
¿Qué parte del valor creado se mantiene en el tiempo y asegura sostenibilidad real?
Ahí entra DevROI (Development Return on Investment).
Medir para sostener
Inspirado en la metodología SROI, el DevROI parte de una convicción simple: lo que no se mide, no se gestiona; y lo que no se gestiona, no perdura.
Con DevROI, las organizaciones pueden:
Definir outcomes claros en el desarrollo del talento.
Medir si los cambios ocurren y se sostienen.
Conectar esos resultados con métricas de negocio, bienestar y sostenibilidad.
Así, la inversión en talento deja de ser un intangible y se convierte en un pilar estratégico de la sostenibilidad empresarial.
La verdadera sostenibilidad
La sostenibilidad no es solo ambiental. Es la capacidad de una empresa para crear valor económico, social y humano de manera equilibrada y a largo plazo.
¿Y qué puede ser más sostenible que una organización que invierte en su gente y demuestra el impacto real de esas inversiones?
Esa es la apuesta de DevImpakt: que las empresas no solo hablen de sostenibilidad, sino que la midan, la gestionen y la vivan desde su talento.


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